Pan fué el dios de los ganados y de los pastores.
Era hijo Mercurio.
Recorría montes y valles cazando y dirigiendo coros de ninfas. Los viajeros le tenian temor, cuando se les aparecia el terror hacía presa de ellos. Por esto a la sensación del miedo se le llama pánico.
En Italia, bajo el nombre de Fauno, lo representaban con cuernos, pero como este dios se presentaba en distintas formas, se concibió entonces la idea de distintos Faunos, y a veces lo representaban mitad muchacho u hombre joven y mitad macho cabrío, casi como los sátiros griegos.
Pan tenía un gran don musical y tocaba la siringa (flauta pánica)y a veces la flauta de varias cañitas unidas entre sí a lo largo y que van de mayor a menor. Hoy en día las usan los afiliadores de cuchillos y tijeras, pero de metal.
Mostrando entradas con la etiqueta Divinidades de la Tierra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Divinidades de la Tierra. Mostrar todas las entradas
domingo, 22 de agosto de 2010
Cortejo de Baco
Cortejo de Baco se le llamó a las Bacantes, Centauros, Sátiros y Silenios que acompañaban a Baco en sus alegres correrías.
Las Bacantes fueron las ninfas a cuyo cuidado estuvo la infancia de este dios, pero arrebatadas por la alegría y sensualidad del nuevo dios se convirtieron en sacerdotisas del mismo.
Los sátiros eran genios o espíritus que poblaban las regines agrestes y eran hermanos de las ninfas.
Se los representaba como una especie fantástica del género animal, con busto humano y piernas de macho cabrío.
Tenían fuertes instintos lascivos y les gustaba la música.
Los sátiros eran hijos de Mercurio y de la ninfa Iftimé.
Los Silenios eran los genios de los ríos y de las fuentes, también tenían dones musicales. Algunas veces les atribuyen cola, cascos y hasta orejas de caballo.
A Sileno el preceptor de Baco, lo representaron anciano, gordo y un poco crápula, montado en un burro y coronado de pámpanos.
Los Centauros precedían el cortejo de Baco, y eran mitad hombres y mitad caballos en la parte inferior del cuerpo.
El más célebre de los Centauros fué Quirón.
Las Bacantes fueron las ninfas a cuyo cuidado estuvo la infancia de este dios, pero arrebatadas por la alegría y sensualidad del nuevo dios se convirtieron en sacerdotisas del mismo.
Los sátiros eran genios o espíritus que poblaban las regines agrestes y eran hermanos de las ninfas.
Se los representaba como una especie fantástica del género animal, con busto humano y piernas de macho cabrío.
Tenían fuertes instintos lascivos y les gustaba la música.
Los sátiros eran hijos de Mercurio y de la ninfa Iftimé.
Los Silenios eran los genios de los ríos y de las fuentes, también tenían dones musicales. Algunas veces les atribuyen cola, cascos y hasta orejas de caballo.
A Sileno el preceptor de Baco, lo representaron anciano, gordo y un poco crápula, montado en un burro y coronado de pámpanos.
Los Centauros precedían el cortejo de Baco, y eran mitad hombres y mitad caballos en la parte inferior del cuerpo.
El más célebre de los Centauros fué Quirón.
sábado, 21 de agosto de 2010
Temis
Temis es hija de Urano y Titea o sea del cielo y de la tierra, hermana mayor de Saturno y tía de Júpiter.
Se preocupó demasiado de guardar su virginidad, pues su sobrino Júpiter, que siempre sabía lo que hacía, la obligó a casarse con el haciéndola madre de tres hijas:la equidad, la ley y la paz.
Es madre de las Horas y de las Parcas.
En el Olimpo está sentada junto al trono de Júpiter y ayuda al dios con sus consejos prudentes y plenos de justicia.
El mismo Júpiter le encarga misiones difíciles e importantes.
Llevaba el nombre de la justicia y era su diosa.
Desde el principio tuvo templos en los que se hacían predicciones del porvenir de los mortales y de los dioses.
En el Monte Parnaso tuvo un oráculo que compartía a los dioses.
Sus atributos eran los de la justicia: la Balanza y la espada, o un haz de hachas rodeado de varas, símbolo de autoridad entre los romanos.
Otro de sus atributos era una mano en la extremidad de un cetro.
Una venda cubría sus ojos, demostrando con ello su imparcialidad.
Se preocupó demasiado de guardar su virginidad, pues su sobrino Júpiter, que siempre sabía lo que hacía, la obligó a casarse con el haciéndola madre de tres hijas:la equidad, la ley y la paz.
Es madre de las Horas y de las Parcas.
En el Olimpo está sentada junto al trono de Júpiter y ayuda al dios con sus consejos prudentes y plenos de justicia.
El mismo Júpiter le encarga misiones difíciles e importantes.
Llevaba el nombre de la justicia y era su diosa.
Desde el principio tuvo templos en los que se hacían predicciones del porvenir de los mortales y de los dioses.
En el Monte Parnaso tuvo un oráculo que compartía a los dioses.
Sus atributos eran los de la justicia: la Balanza y la espada, o un haz de hachas rodeado de varas, símbolo de autoridad entre los romanos.
Otro de sus atributos era una mano en la extremidad de un cetro.
Una venda cubría sus ojos, demostrando con ello su imparcialidad.
viernes, 20 de agosto de 2010
Baco / Dionisios
Baco, (Dionisios en Griego)es el fruto de los amores de júpiter con Semele, hija de Cadmo, rey de Tebas, pero como ésta era una simple mortal, murió abrasada por los rayos de su divino amante.
Recogió Júpiter de las entrañas de Semele a Baco y para terminar de fecundarlo lo sepultó en su muslo, y así volvió a nacer completamente formado.
Esta leyenda contiene la idea del culto de Baco que es ante todo el dios del vino, personificandose Semele probablemente en la tierra, y, las ninfas que cuidaron la infancia del dios representaban las nubes y las lluvias bienhechoras.
Baco o Dionysos pasó su infancia con las ninfas de Nysa.
Las musas también contribuyeron a su educación.
Su nacimiento accidentado se debió a la venganza de la celosa Juno.
Esta barroca de Juno, aconsejó a la pobre Semele que si quería cerciorarse y estar segura de que Júpiter la amaba, le suplicara a este dios el que se presenta ante ella como lo hacía ante su divina esposa, y, así lo hizo Júpiter muriendo abrasada la ingenua Semele, salvándose Baco por voluntad de su divino padre.
En las laderas del Monte Nysa pasó Baco su niñez, entre bellas ninfas, coronado de pámpanos y laurel, alegrando con exclamaciones y canciones amorosas y teniendo por coro a las ninfas.
En su juventud le atacó una especie de locura.
Sileno, su ayo y preceptor en vista de esto consultó el oráculo, aconsejó a Baco y se curó.
Luego, Baco, emprendió largos viajes alrededor de la tierra y donó el vino a los mortales.
En uno de sus viajes concedió al rey Midas, por haber tratado bien a su protector Sileno, la virtud de cambiar lo que tocara en oro.
Pero Midas se arrepintió de su desmesurada ambición y convencido que con tantos tesoros no podía comer, pues cuanto tocaba se convertía en oro, rogó a Baco que le devolviera su estado primitivo.
Entonces Baco lo mando bañarse en el río Pactolo. A éste río le quedó después la facultad de convertir las cosas en oro.
Baco se enamoró de Ariadna a la que su esposo Teseo había abandonado en la isla de Naxos, y la tomó por mujer.
Ariadna se representaba como la compañera de Baco.
Se le representa a Baco comunmente con cuernos que es símbolo de poder y fuerza.
Siempre está coronado de pámpanos, hiedra e higuera, con la fisonomía de un hombre alegre, satisfecho y sonriente.
Sus ojos son negros y la cabellera es rubia, cayendo sobre sus hombros en trenzas que tienen reflejos de oro.
Tiene en su mano un racimo de uva y un cuerno en forma de copa y en la otra mano un tirso rodeado de follaje y cintas.
Es casi imberbe, pues tiene igual que Apolo el don de la juventud eterna.
A veces está sentado en un tonel, pero otras veces lo representan encima de un carro tirado por tigres o panteras y a veces por centauros, uno de los cuales toca la lira y los otros la flauta doble.
En monumentos antiguos aparecía con cabeza de toro.
En algunas medallas, está de pié, barbudo y en actitud triunfal, con una vestidura que le llega hasta los pies.
Una de las más hermosas estatuas que existen de él, está en francia en el museo del Louvre.
Se le sacrificaba la urraca porque el vino desata las lenguas. También se le sacrificaba la liebre y el macho cabrío porque estos animales se comen el retoño de la vid.
Entre los animales fabulosos le estaba consagrado el Ave Fénix y los cuadrúpedos, la pantera.
Se le consagraba entre las plantas: la viña, la hiedra y el abeto.
En Arcadia había un templo en su honor en el que se flagelaba cruelmente a las jóvenes. Pero a ellas debía gustarles sinó no irían. El masoquismo popular se repite siempre a través de la historia y de todas las religiones con distintas formas de flagelantes, pero en definitiva, siempre gozando, excitándose con el dolor.
Las "dionisíacas" así se llamaban las fiestas de Baco, se celebraban oficialmente en Atenas con más entusiasmo que en el resto del país de Grecia.
Siempre presidía el primer arconte.
La gente hacía procesiones llevando trisos, vasos llenos de vino, coronas de vid y de pámpanos y mostraban en todas clases de medidas los atributos de Baco.
Dos jóvenes llamadas "canéforas", llevaban sobre sus cabezas canastitas doradas y, dentro de éstas, frutas y serpientes.
Los hombres se disfrazaban y se emborrachaban.
De estas fiestas nacen el Teatro y los Carnavales.
En Roma se celebraban fiestas liberales en honor de Baco, en éstas la licencia y la lujuria se hacían dueñas de la ciudad.
Las matronas romanas no trepidaban en esos días lanzándose a las más deshonestas actitudes y los caballeros se dedicaban en esos días a las experiencias sexuales más insultantes para la dignidad humana.
Lo notable en estas fiestas es que las libaciones se realizaban, como en las de Mercurio, con vino aguado, mientras que en las de los otros dioses se hacían con vino puro.
El culto a Baco Dionisios fué introducido muy tarde en Grecia, muy posterior al de los grandes dioses; parece ser que fué importado a Grecia desde la alta Asia o desde Egipto.
Recogió Júpiter de las entrañas de Semele a Baco y para terminar de fecundarlo lo sepultó en su muslo, y así volvió a nacer completamente formado.
Esta leyenda contiene la idea del culto de Baco que es ante todo el dios del vino, personificandose Semele probablemente en la tierra, y, las ninfas que cuidaron la infancia del dios representaban las nubes y las lluvias bienhechoras.
Baco o Dionysos pasó su infancia con las ninfas de Nysa.
Las musas también contribuyeron a su educación.
Su nacimiento accidentado se debió a la venganza de la celosa Juno.
Esta barroca de Juno, aconsejó a la pobre Semele que si quería cerciorarse y estar segura de que Júpiter la amaba, le suplicara a este dios el que se presenta ante ella como lo hacía ante su divina esposa, y, así lo hizo Júpiter muriendo abrasada la ingenua Semele, salvándose Baco por voluntad de su divino padre.
En las laderas del Monte Nysa pasó Baco su niñez, entre bellas ninfas, coronado de pámpanos y laurel, alegrando con exclamaciones y canciones amorosas y teniendo por coro a las ninfas.
En su juventud le atacó una especie de locura.
Sileno, su ayo y preceptor en vista de esto consultó el oráculo, aconsejó a Baco y se curó.
Luego, Baco, emprendió largos viajes alrededor de la tierra y donó el vino a los mortales.
En uno de sus viajes concedió al rey Midas, por haber tratado bien a su protector Sileno, la virtud de cambiar lo que tocara en oro.
Pero Midas se arrepintió de su desmesurada ambición y convencido que con tantos tesoros no podía comer, pues cuanto tocaba se convertía en oro, rogó a Baco que le devolviera su estado primitivo.
Entonces Baco lo mando bañarse en el río Pactolo. A éste río le quedó después la facultad de convertir las cosas en oro.
Baco se enamoró de Ariadna a la que su esposo Teseo había abandonado en la isla de Naxos, y la tomó por mujer.
Ariadna se representaba como la compañera de Baco.
Se le representa a Baco comunmente con cuernos que es símbolo de poder y fuerza.
Siempre está coronado de pámpanos, hiedra e higuera, con la fisonomía de un hombre alegre, satisfecho y sonriente.
Sus ojos son negros y la cabellera es rubia, cayendo sobre sus hombros en trenzas que tienen reflejos de oro.
Tiene en su mano un racimo de uva y un cuerno en forma de copa y en la otra mano un tirso rodeado de follaje y cintas.
Es casi imberbe, pues tiene igual que Apolo el don de la juventud eterna.
A veces está sentado en un tonel, pero otras veces lo representan encima de un carro tirado por tigres o panteras y a veces por centauros, uno de los cuales toca la lira y los otros la flauta doble.
En monumentos antiguos aparecía con cabeza de toro.
En algunas medallas, está de pié, barbudo y en actitud triunfal, con una vestidura que le llega hasta los pies.
Una de las más hermosas estatuas que existen de él, está en francia en el museo del Louvre.
Se le sacrificaba la urraca porque el vino desata las lenguas. También se le sacrificaba la liebre y el macho cabrío porque estos animales se comen el retoño de la vid.
Entre los animales fabulosos le estaba consagrado el Ave Fénix y los cuadrúpedos, la pantera.
Se le consagraba entre las plantas: la viña, la hiedra y el abeto.
En Arcadia había un templo en su honor en el que se flagelaba cruelmente a las jóvenes. Pero a ellas debía gustarles sinó no irían. El masoquismo popular se repite siempre a través de la historia y de todas las religiones con distintas formas de flagelantes, pero en definitiva, siempre gozando, excitándose con el dolor.
Las "dionisíacas" así se llamaban las fiestas de Baco, se celebraban oficialmente en Atenas con más entusiasmo que en el resto del país de Grecia.
Siempre presidía el primer arconte.
La gente hacía procesiones llevando trisos, vasos llenos de vino, coronas de vid y de pámpanos y mostraban en todas clases de medidas los atributos de Baco.
Dos jóvenes llamadas "canéforas", llevaban sobre sus cabezas canastitas doradas y, dentro de éstas, frutas y serpientes.
Los hombres se disfrazaban y se emborrachaban.
De estas fiestas nacen el Teatro y los Carnavales.
En Roma se celebraban fiestas liberales en honor de Baco, en éstas la licencia y la lujuria se hacían dueñas de la ciudad.
Las matronas romanas no trepidaban en esos días lanzándose a las más deshonestas actitudes y los caballeros se dedicaban en esos días a las experiencias sexuales más insultantes para la dignidad humana.
Lo notable en estas fiestas es que las libaciones se realizaban, como en las de Mercurio, con vino aguado, mientras que en las de los otros dioses se hacían con vino puro.
El culto a Baco Dionisios fué introducido muy tarde en Grecia, muy posterior al de los grandes dioses; parece ser que fué importado a Grecia desde la alta Asia o desde Egipto.
martes, 17 de agosto de 2010
Ceres / Demeter
Ceres, Demeter en Grecia era hija de Saturno y Rea, por lo tanto, hermana de Júpiter de quien tuvo a Proserpina, o sea la Vegetación.
Los labradores y los campesinos la tenían de divinidad, también representa la opulencia en las cosechas y protectora de los campos cultivados por el hombre.
Cuando Plutón robó a Prosperina, la diosa Ceres inconsolable se quejó a Júpiter, pero poco satisfecha de la respuesta se dedicó a la búsqueda de su hija.
A veces en un carro arrastrado por dragones y llevando en la mano un hachón encendido con fuego del Etna, y otras veces a pie, de comarca en comarca de día y de noche la pobre madre Ceres buscaba angustiada a su hija.
Primero se detuvo en Eleusis.
En esta ciudad había una piedra en la que la diosa, sumida en el dolor, se había sentado, llamándose desde entonces la "piedra triste".
En Atenas la recibió Celeo y pagó su hospitalidad enseñando a Triptolemo, hijo de Celeo, el arte de la agricultura.
Le dió además, a Triptolemo, un carro arrastrado por dos dragones y así éste recoorió la tierra enseñando el arte de la labranza, proveyéndole además de bastante trigo.
Más tarde Ceres, fué recibida por Hipotón y su mujer Meganisa, pero rehusó el vino que le dieron por delicadeza a su propio duelo y dolor.
Pasando por Licia, convirtió en ranas a unos campesinos que se divertían enturbiando las aguas de una fuente en que ella bebía.
Algunos poetas comentan un hecho idénticoal anterior, pero ocurrido a la diosa Latona.
Ceres volvió a Sicilia, después de recorrer el mundo sin tener noticias de su hija, y aqui le informó Aretusa de que su hija era esposa de Plutón y diosa de los infiernos.
Conmemorando la partida de Ceres, en Sicilia, los vecinos del Etna corrían de noche con hachones encendisos.
En Grecia eran numersas las "demetrias" o "cereales" que eran las fiestas con que se honrraba a Ceres.
Las mas curiosas eran aquellas en que sus adoradores se fustigaban con trozos de cortezas de árboles.
Atenas tenía dos fiestas solemnes en honor a Ceres: la "eleusina" y la "temosforia".
Estas fiestas las instituyó Triptolemo y se hacían libaciones de vino dulce. También se sacrificaban cerdos por lo mucho que consumen éstos de los frutos de la tierra.
Más tarde, en Roma, también se realizaban estas fiestas, y las celebraban las mujeres, que se vestían de blnaco; igualmente se vestían los hobres, pero ellos en éstas fiestas eran meros espectadores.
Se creía que para ser agradables a la diosa no podían ser celebradas por gente de luto. Por esta razón fueron suprimidas estas fiestas el año de la famosa batalla de Cannas.
A Ceres le complacía ver como víctimas ofrendadas a ella: el carnero, el cerdo y la cerda.
Las guirnaldas que se usaban en sus solemnidades eran de mirto o de narciso.
Pero estaban prohibidas la flores, porque Proserpina estaba recogiendo flores cuando la raptó Plutón.
Unicamente le estaba consagrada la amapola, no solo porque crece en medio de los trigos, sino porque Júpiter se la hizo comer para aliviar un poco su inmenso dolor.
Se representa a Ceres con bello rostro y aspecto majestuoso, coronada por espigas y amapolas.
Como reina ceñía diadema y usaba cetro.
Es común verla sentada en un trono, pero generalmente se la presenta recorriendo los campos, esparciendo la abundancia y el bienestar.
También se le ofrendaba los aperos de labranza, miel, lecho, harina y sal.
Los labradores y los campesinos la tenían de divinidad, también representa la opulencia en las cosechas y protectora de los campos cultivados por el hombre.
Cuando Plutón robó a Prosperina, la diosa Ceres inconsolable se quejó a Júpiter, pero poco satisfecha de la respuesta se dedicó a la búsqueda de su hija.
A veces en un carro arrastrado por dragones y llevando en la mano un hachón encendido con fuego del Etna, y otras veces a pie, de comarca en comarca de día y de noche la pobre madre Ceres buscaba angustiada a su hija.
Primero se detuvo en Eleusis.
En esta ciudad había una piedra en la que la diosa, sumida en el dolor, se había sentado, llamándose desde entonces la "piedra triste".
En Atenas la recibió Celeo y pagó su hospitalidad enseñando a Triptolemo, hijo de Celeo, el arte de la agricultura.
Le dió además, a Triptolemo, un carro arrastrado por dos dragones y así éste recoorió la tierra enseñando el arte de la labranza, proveyéndole además de bastante trigo.
Más tarde Ceres, fué recibida por Hipotón y su mujer Meganisa, pero rehusó el vino que le dieron por delicadeza a su propio duelo y dolor.
Pasando por Licia, convirtió en ranas a unos campesinos que se divertían enturbiando las aguas de una fuente en que ella bebía.
Algunos poetas comentan un hecho idénticoal anterior, pero ocurrido a la diosa Latona.
Ceres volvió a Sicilia, después de recorrer el mundo sin tener noticias de su hija, y aqui le informó Aretusa de que su hija era esposa de Plutón y diosa de los infiernos.
Conmemorando la partida de Ceres, en Sicilia, los vecinos del Etna corrían de noche con hachones encendisos.
En Grecia eran numersas las "demetrias" o "cereales" que eran las fiestas con que se honrraba a Ceres.
Las mas curiosas eran aquellas en que sus adoradores se fustigaban con trozos de cortezas de árboles.
Atenas tenía dos fiestas solemnes en honor a Ceres: la "eleusina" y la "temosforia".
Estas fiestas las instituyó Triptolemo y se hacían libaciones de vino dulce. También se sacrificaban cerdos por lo mucho que consumen éstos de los frutos de la tierra.
Más tarde, en Roma, también se realizaban estas fiestas, y las celebraban las mujeres, que se vestían de blnaco; igualmente se vestían los hobres, pero ellos en éstas fiestas eran meros espectadores.
Se creía que para ser agradables a la diosa no podían ser celebradas por gente de luto. Por esta razón fueron suprimidas estas fiestas el año de la famosa batalla de Cannas.
A Ceres le complacía ver como víctimas ofrendadas a ella: el carnero, el cerdo y la cerda.
Las guirnaldas que se usaban en sus solemnidades eran de mirto o de narciso.
Pero estaban prohibidas la flores, porque Proserpina estaba recogiendo flores cuando la raptó Plutón.
Unicamente le estaba consagrada la amapola, no solo porque crece en medio de los trigos, sino porque Júpiter se la hizo comer para aliviar un poco su inmenso dolor.
Se representa a Ceres con bello rostro y aspecto majestuoso, coronada por espigas y amapolas.
Como reina ceñía diadema y usaba cetro.
Es común verla sentada en un trono, pero generalmente se la presenta recorriendo los campos, esparciendo la abundancia y el bienestar.
También se le ofrendaba los aperos de labranza, miel, lecho, harina y sal.
jueves, 12 de agosto de 2010
Cibeles / Rea
Cibeles o Rea quiere decir la diosa de las cavernas.
Personifica a la Tierra en su estado primitivo y se la adora en las cumbres de los montes y de las montañas.
Dominaba a los animales salvajes, y habitualmente éstos formaban su cortejo.
Su culto, nacido en las montañas de frigia, era exaltado y apasionado y los coribantes, o sacerdotes o seguidores de Cibeles iban armados de espadas y festejaban a su diosa con danzas convulsivas y epilépticas, delirantes, mientras se herían los unos a los otros.
Se la representaba coronada y sentada en un trono y a cada lado un león o bien montada en un carro tirado por leones, como se la representa en el monumento que está en la Plaza de la Cibeles, en Madrid.
Es común que la representen siempre rodeada de animales, indicando así que es madre y sostén de todas las criaturas.
Se le sacrificaba en su honor, toros, serpientes, cabras, carneros y cerdos.
Personifica a la Tierra en su estado primitivo y se la adora en las cumbres de los montes y de las montañas.
Dominaba a los animales salvajes, y habitualmente éstos formaban su cortejo.
Su culto, nacido en las montañas de frigia, era exaltado y apasionado y los coribantes, o sacerdotes o seguidores de Cibeles iban armados de espadas y festejaban a su diosa con danzas convulsivas y epilépticas, delirantes, mientras se herían los unos a los otros.
Se la representaba coronada y sentada en un trono y a cada lado un león o bien montada en un carro tirado por leones, como se la representa en el monumento que está en la Plaza de la Cibeles, en Madrid.
Es común que la representen siempre rodeada de animales, indicando así que es madre y sostén de todas las criaturas.
Se le sacrificaba en su honor, toros, serpientes, cabras, carneros y cerdos.
martes, 10 de agosto de 2010
Saturno / Cronos y Jano
Arrojado Saturno (Cronos en griego)del Olimpo, corrió todos los mares.
Mientras la teogonía helénica lo recluye en el Tártaro, la romana lo hace llegar a las playas de Hesperia y arribar a Janícula donde fué recibido alegremente por el rey Jano con quien compartió la autoridad en su reino.
Saturno introdujo en su nuevo imperio la cultura y las leyes.
La paz y la abundancia florecieron entre los feraces latinos.
De él datan todos los procedimientos agrícolas y en especial el de abonar las tierras.
Este dios llevaba consigo, más que la idea, la manía de la cultura.
Su reinado dejó el muy grato recuerdo de una época de alegría y de abundancia. Que vuelva Saturno a reinar, rogamos los contemporáneos del siglo XX, que lo necesitamos, como nunca se le necesitó en la historia de los hombres.
Se celebraban en su honor las "Saturnales" que comenzaban el 14 de enero y duraban siete días, en cuyo transcurso el pueblo romano celebraba con banquetes públicos y los ciudadanos eran invitados al goce y a la libertad.
En Grecia el dios Saturno o Cronos no tuvo gran popularidad, su adoración era menor que en Roma.
A Saturno lo representan como un anciano alado, de largas barbas, medio envuelto en un velo llevando en una mano la guadaña con que siega el tiempo y en la otra como una clepsidra o un reloj de arena junto na él una serpiente meodiéndose la cola.
Jano fué una divinidad exclusivamente romana.
Se atribuyó a este dios el origen de las fuentes y era además guardián en todas las puertas y el que cuidaba las llaves del cielo y de la tierra.
Presidía el principio de todas las cosas y por ellos el primer mes del año llevaba su nombre, en el calendario de entonces.
Para recompensarlo Saturno de la hospitalidad que le hizo dotó a Juno del precioso don de recordar el pasado más remoto y prever el porvenir, por esto se le representaba con dos caras.
Mientras la teogonía helénica lo recluye en el Tártaro, la romana lo hace llegar a las playas de Hesperia y arribar a Janícula donde fué recibido alegremente por el rey Jano con quien compartió la autoridad en su reino.
Saturno introdujo en su nuevo imperio la cultura y las leyes.
La paz y la abundancia florecieron entre los feraces latinos.
De él datan todos los procedimientos agrícolas y en especial el de abonar las tierras.
Este dios llevaba consigo, más que la idea, la manía de la cultura.
Su reinado dejó el muy grato recuerdo de una época de alegría y de abundancia. Que vuelva Saturno a reinar, rogamos los contemporáneos del siglo XX, que lo necesitamos, como nunca se le necesitó en la historia de los hombres.
Se celebraban en su honor las "Saturnales" que comenzaban el 14 de enero y duraban siete días, en cuyo transcurso el pueblo romano celebraba con banquetes públicos y los ciudadanos eran invitados al goce y a la libertad.
En Grecia el dios Saturno o Cronos no tuvo gran popularidad, su adoración era menor que en Roma.
A Saturno lo representan como un anciano alado, de largas barbas, medio envuelto en un velo llevando en una mano la guadaña con que siega el tiempo y en la otra como una clepsidra o un reloj de arena junto na él una serpiente meodiéndose la cola.
Jano fué una divinidad exclusivamente romana.
Se atribuyó a este dios el origen de las fuentes y era además guardián en todas las puertas y el que cuidaba las llaves del cielo y de la tierra.
Presidía el principio de todas las cosas y por ellos el primer mes del año llevaba su nombre, en el calendario de entonces.
Para recompensarlo Saturno de la hospitalidad que le hizo dotó a Juno del precioso don de recordar el pasado más remoto y prever el porvenir, por esto se le representaba con dos caras.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)